¿QUÉ ES UN CAPELLÁN?
¿Qué función cumple? Ser capellán es entender que el amor solo tiene sentido cuando se pone en acción. El Capellán NO es una persona especial, es más son personas simples, cercanas pero virtuosas, cuya diferencia radica en su capacidad de sentir el dolor del otro como propio. Corazón de Samaritano. Hace lo que Jesús nos pide en Lucas 10:25 al 37. Es esa sensibilidad la que los impulsa a salir al encuentro de los que sufren, motivados por el deseo profundo de brindar y volcar en la comunidad ese amor divino y transformador que Dios grabó en sus corazones.
Un capellán une dos grandes vocaciones: por un lado, actúa como un asistente social voluntario que ayuda en situaciones de crisis; por el otro, es un consejero espiritual que alimenta la fe y la autoestima de los necesitados. Su función primordial es calmar el sufrimiento, tanto físico como emocional o espiritual. Entendiendo que el amor solo tiene sentido cuando se pone en acción. Lleva consuelo a través de Las Sagradas Escrituras a quienes atraviesan momentos difíciles o trágicos, brindando apoyo espiritual y compañía en el camino de la superación a través de la fe en Dios.




Presbiterio Argentino de Capellanes
Es una organización sin fines de lucro, que trabaja en pos del bienestar social y espiritual de la comunidad. Fomenta y promueve de esta manera una autoestima saludable, a fin de ayudarlo a afrontar su circunstancia de crisis. El capellán presta su cooperación tanto a autoridades civiles como policiales, y/o militares cuando éstas se lo requieran en momentos especiales para cualquier tarea de índole humanitaria y de misericordia.
CONOZCAMOS ALGO DE HISTORIA
Los capellanes siempre han sido personas de una alta valentía y un profundo compromiso con el servicio a los demás. Compasión y Amor por el Prójimo son valores fundamentales que caracterizan a los capellanes. Durante las guerras han servido de apoyo a cada soldado en momentos de desesperación. En momentos de convulsión social han estado con la gente siempre.
Un momento histórico fue en la tragedia de las Torres Gemelas en NY, el 11/09/2001. Allí se inmortalizaron sus servicios y la foto del rescate del cuerpo del capellán y ministro religioso Michael Judge fallecido cumpliendo con su vocación. Así como él hay miles de héroes anónimos que salvan y acompañan a los que sufren.
No buscan reconocimiento, ni fama, sino simplemente cumplir y servir como buenos samaritanos. La historia de la capellanía es muy antigua, se remonta a la época de los primeros cristianos y de los primeros mártires.
CAPELLANIA, RELIGION Y DDHH
Países de gran desarrollo como EEUU de América Norte o países integrantes de la Unión Europea o el Reino Unido, tienen el servicio de capellanes instrumentado desde hace mucho más de un siglo. Esto es así en respeto a las más altas normas del derecho humano a recibir asistencia espiritual y que ésta en lo posible provenga de ministros de su misma fe. Algo que está totalmente vinculado a los principios de libertad de culto y asimismo de igualdad ante la ley. Las organizaciones de capellanes son una realidad relativamente nueva en la Argentina, pero no es tan novedosa en el resto del mundo. En Sur América países como Chile, Paraguay y Brasil, la existencia de la capellanía está totalmente reconocida y protegida adecuadamente por las leyes nacionales. En muchos de los países mencionados anteriormente la tarea del capellán está remunerada y/o subsidiada.
Como dijimos antes, el capellán está vinculado a la libertad de culto y los DDHH, y por esa razón existen alrededor del mundo capellanes de toda clase de confessions de fe. Esto es importante destacarlo: Islámicos, judíos, mormones, hinduistas, budistas, y por supuesto también de todas las variantes del cristianismo, desde la Iglesia Católica Romana, hasta las más minoritarias expresiones cristianas.
La Iglesia Católica Romana, por su carácter de fundadora en muchos estados como el nuestro, y por ser también ella misma un Estado, ha firmado concordatos y acuerdos con los gobiernos argentinos desde el siglo XIX, para prestar capellanías en las entidades públicas, de las FFAA y de las FFSS. La realidad de la sociedad argentina ha variado substancialmente desde el Siglo XIX a la fecha, tanto en la composición del “mapa de la fe”, como también los criterios relacionados al respeto de los DDHH.
Por lo que la necesidad de la existencia de capellanes que cubran con mayor amplitud el espectro de las confesiones se ha hecho evidente y necesaria. La tarea de los capellanes es totalmente filantrópica, y se realiza en forma gratuita. Muchos de estos conceptos se están teniendo en cuenta en los anteproyectos de la futura Ley de Libertad Religiosa que tiene tratamiento en el Congreso de la Nación en estos días. Pero desde nuestro punto de vista, lo mejor es comenzar "con la construcción de realidades concretas" desde la institution de mayor cercanía a la gente: Municipios, Oficinas de Acción Social, Consejos pastorales y demás organizaciones intermedias.